La Xunta se abre a reformar la ley de termalismo pero exige rigor en las pozas de Ourense

El presidente autonómico critica al gobierno local por no ejecutar subvenciones y rechaza rebajar los controles de calidad.

Imagen de una poza termal en Ourense con vapor de agua.
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Imagen de una poza termal en Ourense con vapor de agua.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, manifestó este miércoles su disposición a revisar la ley autonómica de aprovechamiento termal, aunque advirtió que no aceptará rebajar los estándares de seguridad ni calidad en los espacios de Ourense.

Durante su intervención, el máximo responsable del Gobierno gallego subrayó que cualquier modificación normativa debe realizarse con sentido común y profesionalidad. Según indicó, el objetivo es mantener el prestigio del sector termal sin ceder ante peticiones que puedan comprometer la seguridad de los usuarios.
El mandatario autonómico aprovechó la ocasión para reprochar al Concello de Ourense su gestión de las ayudas públicas destinadas a este ámbito. Según los datos facilitados, la administración local recibió seis subvenciones por un valor total de 864.000 euros, de las cuales renunció a dos y ejecutó parcialmente otras tres.

"Podemos hablar de lo que se pueda modificar en la ley para hacer las cosas lógicas, pero no aceptaremos rebajar controles ni calidad."

Alfonso Rueda · Presidente de la Xunta de Galicia
Además de la baja ejecución de fondos en ejercicios anteriores, el presidente de la Xunta señaló que el consistorio ourensano no presentó ninguna solicitud de ayuda vinculada al termalismo para el año 2025, evidenciando, a su juicio, una falta de aprovechamiento de los recursos autonómicos disponibles.