La constitución de las comisiones municipales en Lugo este jueves ha oficializado el cambio en la estructura de gobierno. La decisión de situar a la edil no adscrita al frente de una de las áreas con mayor peso político ha generado un intenso debate entre las fuerzas de la oposición, que vinculan este movimiento con el pacto que permitió el cambio de ejecutivo local.
Tanto el PSdeG como el BNG optaron por la abstención durante la votación. Los representantes socialistas calificaron la medida como un reflejo de la aritmética política derivada de la moción de censura, cuestionando la capacidad técnica de la designación frente a criterios de organización institucional.
“"Estamos ante otra muestra más de un modelo de gobierno sustentado en la aritmética de la moción de censura y no en el interés general de Lugo."
Por su parte, el BNG criticó que se relegue a miembros del gobierno local con años de experiencia en favor de una edil que no pertenece a ninguna formación política. El portavoz nacionalista, Alexandre Penas, señaló que la alcaldesa parece estar condicionada por la figura de la concejala tránsfuga en el nuevo equilibrio de poder.
La regidora, Elena Candia, defendió la normalidad del proceso organizativo. Según la alcaldesa, la administración local funciona correctamente y todos los órganos municipales, incluyendo las comisiones de Cultura y Cuentas, quedaron constituidos legalmente sin recibir votos en contra.




