La cooperativa Ecooo está a punto de finalizar el proyecto "Guardianes del Bosque" en la localidad de Donelle, en Sober. Tras una jornada de puertas abiertas para vecinos, la iniciativa, que ya encara su fase final, prevé su inauguración oficial para los primeros días de septiembre. El objetivo es convertir este espacio, antes en ruinas, en un centro de formación ecosocial, alojamiento rural y un polo de desarrollo para la economía social y solidaria.
Financiado con fondos públicos, inversión directa de la cooperativa y préstamos participativos, el proyecto ha seguido la filosofía de "rehabilitar sin borrar, habitar sin colonizar y transformar sin excluir", según explicó el responsable de la iniciativa, José Vicente Barcia. La meta ha sido recuperar los tres espacios principales del conjunto arquitectónico para que Donelle sea un lugar de encuentro y experimentación, un refugio climático que fomente nuevas formas de cooperación.
José Vicente Barcia recordó que, al llegar hace siete años, encontró una aldea en ruinas por la dificultad de sus habitantes para mantenerla. La historia del lugar, con hornos, telar y fragua, reflejaba un pasado artesanal y comunitario que Ecooo quiso preservar. Tras varios intentos, hace tres años se alcanzó un acuerdo de compra con el compromiso de conservar la memoria estructural del conjunto, rechazando propuestas de derribo y construcción nueva por ser incompatibles con la esencia del proyecto.
La vocación ambiental del proyecto se ve reforzada por su entorno natural. La rehabilitación se complementa con una estrategia de conservación del paisaje, incluyendo la compra de terrenos adyacentes para evitar su degradación.
Las instalaciones incluyen tres aulas, 21 habitaciones y un restaurante. Además, se han adquirido bosques y prados circundantes para garantizar su preservación. Aunque las obras han finalizado, la actividad formativa ya se desarrolla desde hace dos años en espacios cercanos, consolidando una comunidad alrededor del proyecto.
El proyecto "Guardianes del Bosque" se distancia de los modelos turísticos convencionales. Barcia insiste en que el objetivo es habitar el espacio e integrarse en la vida local, llegando a acuerdos con los vecinos para que sigan utilizando los prados para el pastoreo de su ganado.




