La actuación, con un plazo de finalización aproximado de un mes, responde a una demanda vecinal para mejorar la accesibilidad en la zona. Esta obra forma parte de una programación más amplia de mantenimiento y reparación de aceras y áreas peatonales en la ciudad.
El concejal de Infraestructuras, Jesús Celemín, destacó la importancia de estas intervenciones, subrayando que "No hay actuaciones pequeñas" y que el Ayuntamiento debe estar "pegado a cada calle, a cada acera". Añadió que la accesibilidad es "una parte fundamental" del trabajo municipal, mejorando el ordenamiento y los equipamientos "barrio a barrio".
El proyecto incluye la colocación de un nuevo paso de peatones elevado en el tramo central de la calle, con el objetivo de facilitar el tránsito y contribuir a la reducción de la velocidad de los vehículos. Se sumará a los dos ya existentes en el entorno. Además, se creará un nuevo tramo de acera para ampliar el recorrido peatonal y mejorar la comunicación entre ambos lados de la carretera.




