Las calles del barrio se engalanaron con guirnaldas de colores mientras vecinos y visitantes se sumaron a la ambientación luciendo pantalones de campana, pelucas, trajes llamativos y grandes gafas de sol, recreando la estética característica de la época.
La música comenzó a sonar a media mañana, acompañando el funcionamiento de la cantina a cargo de la Asociación Cultural San Martiño Pinario, entidad que organiza esta cita que ya alcanza su decimotercera edición.
“"Esta fiesta creció mucho"
La jornada, marcada por el buen tiempo, también contó con la presencia de los tradicionales puestos de rosquillas de Bama, completando una oferta lúdica y cultural para todos los públicos.




