Los hechos ocurrieron cuando los socorristas colocaron la bandera roja por la condición peligrosa del mar, pero dos hombres, de origen extranjero y unos 30 años, persistieron en su intención de bañarse. A pesar de las indicaciones iniciales de los socorristas, que inicialmente habían permitido bañarse hasta la rodilla, la situación escaló cuando los hombres hicieron caso omiso a las advertencias y a la colocación de la bandera roja.
La Policía Local fue alertada por los socorristas ante la desobediencia de los bañistas. La infracción, recogida en la ordenanza municipal de uso y disfrute de playas de Foz, se considera grave y puede ser sancionada con una multa de entre 751 y 1.500 euros.
El incidente se produjo hacia las cinco y media de la tarde, en un contexto de oleaje, fuerte corriente, marea baja y viento del noreste. Los socorristas señalaron que, en condiciones así, los bañistas suelen acercarse a los laterales de la playa pensando que son zonas más seguras, cuando en realidad las corrientes son allí más fuertes, algo que también aprovechan los surfistas.




