La agrupación de mariscadoras del río Anllóns suma esfuerzos al plan extraordinario de contingencia activado por el Gobierno gallego para paliar la elevada mortalidad de bivalvos registrada a principios de año, provocada por las intensas lluvias y borrascas que disminuyeron la salinidad en el litoral.
El convenio de colaboración, firmado por la conselleira do Mar, Marta Villaverde, y la presidenta de la agrupación, Inés García, cuenta con un presupuesto de 60.254,80 euros, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa). Las actuaciones abarcan una superficie de 118.254 m2 en la margen derecha de la ensenada del río Anllóns, entre la isla Cagalóns y la ensenada de Insua, así como en los bancos de libre marisqueo del estuario.
La programación de los trabajos implicará de forma progresiva a un total de once profesionales, que trabajarán en turnos de cuatro horas. Esta iniciativa busca garantizar una alternativa económica y un escudo social mientras se restaura el potencial productivo de las playas.
Las tareas incluirán la remoción manual y mecánica del sustrato para airear el sedimento, la retirada de basura marina y macroalgas, vigilancias preventivas y la colaboración en muestreos científicos. También se realizarán clareos y traslados de ejemplares de berberecho y almeja japonesa entre bancos para optimizar su supervivencia y crecimiento.
El control biológico se centrará en la reducción del cangrejo común (Carcinus maenas) mediante la instalación de dos nasas en los canales de Ourixeira y O Pendón. Además, la agrupación elaborará un proyecto técnico para mejorar la gestión integral y la sostenibilidad biológica del río.




