El suceso ocurrió cuando una grúa se disponía a cargar el vehículo, momento en el que este comenzó a arder. Testigos presenciales alertaron a los servicios de emergencia.
Los Bomberos de Vigo se desplazaron rápidamente al lugar para extinguir las llamas, que calcinaron la parte delantera del coche. La intervención de los bomberos fue crucial para evitar que el fuego se propagase.
Tras la extinción del fuego, fue necesario retirar el vehículo de la calzada, lo que generó retenciones y complicó la circulación en la A-55 durante parte de la tarde.




