La resolución, publicada en el Diario Oficial de Galicia, condiciona la puesta en marcha de la iniciativa, promovida por EDP Renovables España, SLU, al estricto cumplimiento de las medidas recogidas en el estudio de impacto ambiental y en los demás documentos evaluados, así como de los condicionantes y el programa de vigilancia establecidos.
Según informó la Xunta, el proyecto fue sometido a un procedimiento común de evaluación de impacto ambiental que incluyó la participación pública, consultando a 19 organismos y entidades y recibiendo varias alegaciones. Fruto de estas consultas, los informes emitidos establecieron una serie de condicionantes adicionales a los ya incluidos en el programa de vigilancia ambiental.
Los organismos consultados consideran que no se prevén "impactos ambientales significativos" en los distintos ámbitos analizados, por lo que el proyecto se considera viable siempre que se cumplan las condiciones relativas a la protección de la atmósfera, aguas, lechos fluviales, suelo, fauna, vegetación, gestión de residuos y restauración paisajística.
Esta evaluación ambiental también integró el análisis de los servicios ecosistémicos y el impacto social y económico, una novedad introducida por la Ley de promoción de los beneficios sociales y económicos de los proyectos que utilizan los recursos naturales de Galicia.
El proyecto del parque eólico Rego do Lobo prevé la instalación de cuatro aerogeneradores con una potencia total de 24,2 megavatios (MW), así como su infraestructura asociada, incluyendo caminos de acceso, zanjas para cables, una subestación eléctrica y líneas de evacuación. La superficie ocupada por el parque será de aproximadamente 10,6 hectáreas.
Además, la Xunta de Galicia también dio luz verde a una "guía práctica" para "agilizar" la evaluación ambiental de proyectos en Galicia, que será pionera en España y busca integrar la valoración de los impactos sociales, económicos y ambientales, prestando especial atención a los servicios ecosistémicos.




