La directora de la Atriga, Sonia Lafont, explicó en la Comisión 3ª del Parlamento que el modelo tributario gallego, propio y sostenible, compatibiliza la mejora de los servicios públicos con alivios fiscales selectivos. Destacó el esfuerzo del personal en la mejora de la atención ciudadana y en la facilitación del cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.
La Atriga atendió el año pasado a más de 1,79 millones de contribuyentes, de los cuales más de 13.000 recibieron atención preferente para mayores de 65 años. Los canales de atención incluyen atención presencial, telefónica y a través de la página web, siendo la solicitud de cita previa opcional pero útil para reducir tiempos de espera.
Un objetivo estratégico de la Atriga es facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. En 2025, se ampliaron los mecanismos de pago, como TPV físicas, pago a través de carteros rurales, y medios electrónicos como domiciliación, transferencia, TPV virtuales y Bizum. La TPV virtual fue el canal más empleado en número de pagos (46%), mientras que el cargo en cuenta fue el más significativo por importe (68%).
La recaudación de los impuestos gestionados por la Atriga se incrementó más de un 16,4 % en el año 2025. Además, cada euro de gasto de funcionamiento de la Agencia reporta a la Comunidad Autónoma más de 34 euros.
Las actuaciones de prevención y control tributarias permitieron aflorar 87,1 millones de euros de deuda no declarada en 2025. Los hogares gallegos ahorraron cerca de 468,8 millones de euros por las bajadas fiscales de la Xunta, recursos que se destinan a reactivar el consumo, la economía y a mantener el patrimonio familiar.
Desde 2023, la educación cívico-tributaria es una directriz de la Agencia. En el curso 2024/2025, se impartió formación en seis centros educativos a 271 asistentes de primaria y secundaria, y también se formó a docentes de Cultura Financiera.
La Ley 7/2022 perfeccionó la asunción de las funciones de recaudación ejecutiva, extinguiéndose la Zona de Recaudación de Pontevedra. A partir de 2026, la Atriga ejercerá plenamente estas funciones.




