La formación adquiere una dimensión especialmente valiosa cuando lo aprendido encuentra su lugar en la vida profesional de las personas. A veces ese aprendizaje acompaña el inicio de una nueva etapa laboral; en otras ocasiones permite actualizar conocimientos, impulsar un proyecto propio o acreditar una experiencia construida a lo largo de los años. En todas esas situaciones, detrás de cada proceso formativo hay una persona con unas circunstancias, unas expectativas y un camino propio.
De esa realidad nace «Tu historia cuenta», una iniciativa de Femxa que recoge las voces de personas que han participado en sus programas y les ofrece un espacio para explicar qué papel ha tenido la formación en su trayectoria. A través de sus experiencias, conceptos como empleabilidad, desarrollo profesional o aprendizaje permanente toman forma en historias concretas y permiten comprender cómo la formación se integra en momentos muy diversos de la vida laboral.
Ese recorrido puede comenzar, por ejemplo, a los 56 años y desde un entorno rural. Es el caso de Susana Breso, que encontró en la formación una manera de ampliar sus posibilidades profesionales mientras continuaba trabajando como administrativa. Su experiencia le ha permitido incorporar nuevos conocimientos a una trayectoria ya consolidada y prepararse para compaginar su actividad actual con la docencia online, abriendo una nueva etapa profesional vinculada a una forma de vida que había elegido mantener.
Para Stiven García, el aprendizaje acompañó un cambio de rumbo que comenzó después de su paso por el ejército. Su incorporación al sector de la hostelería le llevó a seguir formándose en mantenimiento y electricidad, ampliando y acreditando competencias que pudo trasladar directamente a su trabajo y que terminaron formando parte de su evolución profesional hasta asumir nuevas responsabilidades dentro del sector.
La experiencia acumulada durante años también puede encontrar en la formación una vía para adquirir reconocimiento profesional. Mina Ouacham había desarrollado su trayectoria en el cuidado de personas y, a través de un certificado profesional y de las prácticas realizadas en una residencia, pudo acreditar sus competencias y acceder a una oportunidad laboral estable en el ámbito de los servicios sociales.
En la historia de Priscila Villaverde, la formación estuvo ligada al comienzo de una nueva etapa tras su llegada a España desde Brasil. Su decisión de orientar su futuro hacia el ámbito administrativo la llevó a adquirir conocimientos específicos, participar en prácticas en empresa y avanzar en ese proceso con una preparación que le permitió acercarse al sector en el que quería desarrollarse profesionalmente.
Las experiencias de Susana, Stiven, Mina y Priscila muestran cómo el aprendizaje puede integrarse en trayectorias, edades y circunstancias muy diversas, acompañando tanto la evolución dentro de una profesión como la adquisición de nuevas competencias, el reconocimiento de la experiencia o el comienzo de un nuevo camino laboral. En cada una de ellas, la formación adquiere sentido cuando conecta con un objetivo concreto y pasa a formar parte de las decisiones que cada persona toma sobre su futuro.
A través de «Tu historia cuenta», Femxa traslada su propósito a las experiencias de quienes se forman y convierte sus voces en una manera de acercar el valor del aprendizaje desde una perspectiva humana. Cada testimonio incorpora una trayectoria propia a un espacio que continúa creciendo y que refleja cómo la formación puede acompañar a las personas a lo largo de su vida profesional.




