Aceitunas de Galicia: avances en la recuperación de once variedades autóctonas

Investigación de tres años define estrategias de multiplicación para conservar el patrimonio vegetal gallego y desarrollar su potencial.

Imagen genérica de plantones de olivo en laboratorio.
IA

Imagen genérica de plantones de olivo en laboratorio.

El Grupo Operativo Aceitunas de Galicia culmina tres años de investigación para definir estrategias de multiplicación eficaces de once variedades autóctonas de olivo, abriendo nuevas posibilidades para su cultivo y la conservación del patrimonio vegetal gallego.

La investigación, que se extiende hasta 2026, se ha centrado en obtener plantas en cantidad suficiente mediante sistemas de multiplicación adaptados a cada variedad. Los resultados confirman que no existe una única técnica válida, sino que la combinación de propagación por esquejes y micropropagación in vitro permite definir estrategias específicas para ampliar la disponibilidad de planta.
El proyecto, que integra a la Fundación Juana de Vega, la Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC), Ouro de Quiroga, Olivar Concordia y Cultigar, con la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (AGACAL) como socio cooperante, ha trabajado con once variedades identificadas: Brava Gallega, Brétema, Carapucho, Carmeliña, Folgueira, Hedreira, Mansa Gallega, Maruxiña, Susiña, Xoana y Santiagueira.
Los ensayos con esquejes semileñosos revelaron que la época de recogida del material vegetal es crucial, con la mejor respuesta en verano-otoño (61% de enraizamiento medio), destacando variedades como Carapucho, Susiña y Brétema con porcentajes de hasta el 100%. Paralelamente, se establecieron protocolos de micropropagación in vitro con tasas de enraizamiento y supervivencia superiores al 90%.
La transferencia al sector es un objetivo clave. Ya se ha entregado material vegetal a viveros y se publicará un protocolo técnico. La siguiente fase busca escalar ambos métodos a nivel industrial para aumentar la producción de planta autóctona en los próximos dos años. La participación de productores conecta la investigación con las necesidades reales de las explotaciones.
Las plantas obtenidas están siendo evaluadas en parcelas experimentales en Pontevedra y A Pobra do Brollón (Lugo), y comparadas con olivos centenarios en Valga y en la Ribeira Sacra, para conocer su respuesta a diferentes condiciones de suelo y clima.
Esta línea de investigación, iniciada en 2012 por la MBG-CSIC, ya ha permitido localizar más de 160 olivos centenarios e identificar una veintena de variedades autóctonas, conservadas en un banco de germoplasma vivo. La Fundación Juana de Vega ha apoyado estos trabajos con 350.000 euros.
Variedades como Carapucho, Carmeliña, Maruxiña, Mansa Gallega y Brétema ya se han incorporado a la Lista de Variedades Comerciales. Los resultados experimentales de aceite abren una nueva etapa para estudiar el potencial de estas variedades, sentando las bases para diversificar la producción agraria y generar actividad económica vinculada a un recurso propio.
El proyecto, con una financiación de 179.652,68 euros, contribuye a conocimientos que podrían apoyar en el futuro el desarrollo de una denominación de origen protegida para el aceite de Galicia.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Delegación del CSIC en Galicia (10/09/2026)