La situación de las Galerías Centrales de Ourense, con una notable falta de mantenimiento evidenciada por goteras, cubos para recoger agua y columnas ennegrecidas, sirve como espejo del estado general de las galerías comerciales en la ciudad. Estas estructuras, que fueron un referente de éxito entre los años 60 y 90 del siglo pasado, se encuentran hoy en una situación de abandono y desuso.
La capital orensana cuenta con unas treinta galerías comerciales, muchas de las cuales luchan por adaptarse a los nuevos tiempos. El modelo de negocio tradicional no ha logrado conectar con las tendencias actuales, lo que ha resultado en una baja ocupación de sus espacios. Se estima que hasta 660 locales en estos inmuebles están vacíos, lo que representa un grado de ocupación muy bajo, llegando en algunos casos a apenas el 20%.
La ciudad cuenta con una treintena de galerías comerciales. Fue un modelo comercial de éxito entre los años 60 y 90 del siglo pasado, pero en este tiempo de “influencers” se han quedado suspendidas en el pasado.
Este panorama plantea un desafío significativo para el comercio de proximidad y para el futuro urbanístico de Ourense. La necesidad de desarrollar un plan municipal que permita relanzar estas galerías y considerarlas un activo para la ciudad es uno de los debates centrales para revertir la situación actual e impulsar su avance.




