La construcción tradicional gallega, conocida como arquitectura vernácula, popular o etnográfica, se caracteriza por el uso de materiales y técnicas locales, adaptadas al entorno y a las necesidades de las clases populares. Estas edificaciones, realizadas por los propios habitantes o por artesanos sin formación académica pero con gran imaginación, abarcan desde viviendas hasta elementos auxiliares como muros, molinos, fuentes, cruceros, hórreos o corrales.
A pesar de ser considerada por algunos como carente de valor, esta arquitectura encierra una gran calidad artística y popular, adaptada a la finalidad prevista y a la disponibilidad de materiales en cada lugar. La economía de medios y el ahorro de trabajo son también características fundamentales de este tipo de construcción, que busca la mejora de las condiciones de vida en el ámbito rural.
La provincia de Ourense, y en particular su Concello, aún conserva una parte de esta riqueza constructiva, aunque cada vez en menor medida. El artículo señala la importancia de poner en valor estas obras anónimas, fruto del trabajo de maestros artistas que dejaron su huella en el territorio.
Esta nueva andadura periodística, iniciada con ilusión, buscará destacar en la prensa local estas singulares manifestaciones de la arquitectura popular gallega, muchas de ellas asentadas en el ámbito rural del concello de Ourense.




