La sentencia, dictada esta semana, impone también la obligación de indemnizar a la víctima con 2.985 euros. El suceso tuvo lugar cuando el acusado accedió a una finca tras forzar la puerta corredera y cortar la red de alambre, para después entrar en el cobertizo y apoderarse de varios artículos.
Entre los objetos sustraídos se encontraban cuatro maletines de llaves de carraca, seis baterías de coche, tres fundas, dos cargadores de turismo y uno de motocicleta. El propietario de la finca sorprendió al hombre en el momento del robo, lo que provocó su huida saltando la alambrada y transportando el botín en una carretilla a través de un camino.
“"No me acuerdo de haber entrado en la finca y en esa época estaba con la droga. Nunca he robado nada."
Durante el juicio, celebrado en el Penal 1, la víctima relató que reconoció al acusado, a quien había visto días antes preguntando por una furgoneta. Escuchó un ruido en su propiedad, salió y observó al hombre robando a unos 25 metros de distancia. Tras la huida del ladrón, el denunciante lo persiguió en coche sin éxito. Vecinos de la zona también indicaron que el acusado ya había entrado en la propiedad en otras ocasiones.
Un agente de la Policía Nacional que elaboró el atestado testificó que la vivienda del denunciante se encuentra en una zona habitual de actuación del acusado, quien era visto con frecuencia transportando chatarra en una carretilla. A pesar de la defensa del acusado, la jueza consideró que las pruebas presentadas eran suficientes para la condena. Contra esta sentencia cabe recurso.




