El siniestro del “Polycommander” en la ría de Vigo, un hito en el periodismo radiofónico

El derrame de miles de toneladas de crudo en 1970 marcó un antes y un después en la historia de la ría y la crónica local.

Imagen del petrolero Polycommander accidentado en la ría de Vigo en 1970.
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Imagen del petrolero Polycommander accidentado en la ría de Vigo en 1970.

El accidente del petrolero “Polycommander” en 1970 en la ría de Vigo, que provocó un masivo derrame de crudo, se convirtió en un hito para el periodismo radiofónico local por la cobertura realizada por un reportero.

La historia del periodismo radiofónico vigués aún recuerda la cobertura de uno de los mayores siniestros ambientales que sufrió la ría de Vigo. El suceso, ocurrido hace 56 años, fue seguido y transmitido al mundo por un reportero que, con grave riesgo para su vida, realizó una crónica en directo del acontecimiento.
El “Polycommander” era un petrolero noruego construido en Götemborg en 1965, con una eslora de 230 metros y un motor de 15.000 caballos. Su escala en Vigo fue fortuita: el capitán tuvo que desembarcar a una tripulante embarazada que corría riesgo de aborto. Este gesto humanitario tuvo un alto coste para la ría, con el derrame incontrolado de miles de toneladas de petróleo, a pesar de los intentos de las autoridades de minimizar sus efectos.
El martes 5 de mayo de 1970, a las cuatro y veinte de la madrugada, tras dejar a la tripulante ingresada, el petrolero retomó su ruta. Al salir de la ría, el buque batió en unos bajos de las Cíes, frente a la playa de Figueiras, en la isla de Monteagudo. El impacto destruyó la sala de máquinas y provocó una brecha considerable en el casco, por la que comenzó a verterse casi un tercio de las cerca de 50.000 toneladas de crudo Light Arabian que transportaba. A la rotura y derrame le siguieron varias explosiones y una gran humareda.

Aquel suceso llegó a ocupar la portada de la revista “New Yorker” en mayo de 1973, lo que demuestra la magnitud de la tragedia.

En aquel momento, los medios para afrontar una catástrofe de esta magnitud eran limitados. Además de los bomberos de Vigo, tripulantes de pesqueros se acercaron peligrosamente al siniestro. Posteriormente, llegaron buques de la Armada y remolcadores del puerto. También se registró la intervención de aviones del Ejército del Aire y un helicóptero. Ante la extensión del vertido, llegó ayuda de la aviación norteamericana, que aplicó sustancias dispersantes en la ría, una acción que tendría efectos posteriores en la pesca de bajura y en las colonias de aves marinas.
Todavía se especula sobre la responsabilidad del error que originó la catástrofe, si fue del capitán del barco o del práctico del puerto. Organismos internacionales señalaron que quien mejor conocía la ría debería haber sido más diligente al marcar el rumbo. En el siniestro hubo cuatro heridos, pero los treinta y nueve tripulantes fueron salvados. El buque fue recuperado, reparado y puesto de nuevo en servicio en Grecia con el nombre de “Yanxilas”, navegando hasta 1984.