El proyecto Xscape. Material Minds, financiado con más de diez millones de euros por el Consejo Europeo de Investigación y con el apoyo de la Xunta, investiga cómo los artefactos culturales influyen en nuestro cerebro y en nuestra exploración visual. La iniciativa, que se prolongará hasta 2027, comenzó en 2021 y se encuentra en la fase final de análisis de datos.
La investigadora posdoctoral del Incipit, María Silva-Gago, explica que el objetivo es determinar si los objetos materiales creados por los humanos, desde la cerámica hasta los smartphones, provocan cambios cognitivos a largo plazo, modificando los patrones de atención y el procesamiento de la información. Estudian cómo el comportamiento visual cambia según el contexto material y cultural de la persona.
El equipo científico, que ya ha estudiado la reacción de personas ante piezas cerámicas prehistóricas y paisajes reconstruidos, utilizará tecnologías avanzadas de psicología y neurociencia para registrar movimientos oculares involuntarios y extraer datos sobre el comportamiento visual. La visión se considera una actividad cognitiva esencial que revela cómo procesamos la realidad.
Tras realizar estudios en Santiago de Compostela y otras localidades como Silleda, O Grove o Ribadavia, el laboratorio móvil del proyecto se instalará en Cariño el día 20 en la biblioteca municipal de la Casa da Cultura (11:00-19:00) y en Ortigueira el día 21 en el claustro de la casa consistorial (10:00-18:00).
Los investigadores hacen un llamamiento a la ciudadanía para participar en estas sesiones experimentales, que duran unos 15 minutos y son totalmente inofensivas. Los participantes observarán imágenes con unas gafas de seguimiento ocular y realizarán ejercicios de ilusiones ópticas. Para cada jornada hay un límite de 25 personas, y ya hay 18 anotadas para Cariño. Para concertar cita, los interesados pueden contactar con los respectivos consistorios (981 405 064 en Cariño y 981 422 089 en Ortigueira).
Los colaboradores recibirán 25 euros, entradas para eventos o participación en talleres como reconocimiento a su contribución. Los resultados preliminares sugieren que las piezas cerámicas más complejas provocan movimientos oculares menos predecibles y que la decoración y forma influyen en el comportamiento visual. También se ha observado que la observación de objetos originales genera mayor atención a los detalles que la de sus fotografías.
El proyecto, que también cuenta con la participación de la universidad de Sussex (Reino Unido) y la de Kiel (Alemania), ha realizado estudios fuera de Europa, en comunidades indígenas de América y África, encontrando similitudes y diferencias en el comportamiento visual dependiendo del contexto social. Las conclusiones aportarán nuevas perspectivas a la psicología, neurociencia, inteligencia artificial e incluso a la predicción de modas y gustos.




