Las matemáticas, a pesar de ser descritas como "enormes, complejas y diversas", también son "hermosas y útiles", según el doctor en Matemáticas y profesor Eduardo Sáenz de Cabezón. A pesar de los esfuerzos de los educadores por desmitificar la idea de que son una materia solo para genios, la realidad es que el rendimiento del alumnado sigue siendo un desafío. Una estrategia clave para potenciar la confianza de los estudiantes pasa por evitar comentarios perjudiciales por parte de padres y madres, como la manida frase: "Yo soy de letras, así que de números no sé nada. Las mates se me daban fatal en el colegio". Así lo defiende Juan Fernández, profesor de secundaria e investigador.
La necesidad de la "alfabetización matemática" para toda la sociedad es innegable, independientemente de la profesión. Aspectos como la estadística y la probabilidad son cruciales para comprender el mundo cotidiano, evitando malinterpretaciones de información, como las previsiones meteorológicas. La falta de esta comprensión puede llevar a una ciudadanía menos informada y más vulnerable a la desinformación.
Es necesario que la selectividad tienda a ser competencial: problemas que supongan un reto auténtico
Los informes internacionales, como el último informe PISA, revelan una tendencia descendente en el rendimiento en matemáticas a nivel mundial entre 2012 y 2022, una situación que también se refleja en España. La media de la OCDE sufrió una pérdida de 15 puntos, el equivalente a un curso académico, mientras que Japón y Corea del Sur se mantienen como excepciones con resultados destacados.
Los resultados de la prueba de acceso a la universidad (selectividad) tampoco son alentadores. En Catalunya, a pesar de un alto índice de aprobados general en 2024, las matemáticas registraron una media de suspenso (4,87), algo no visto en cinco años. Pablo Beltrán-Pellicer, presidente de la comisión de Educación de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), atribuye esta situación a una "tormenta perfecta" de factores, como la reducción de horas de matemáticas en Bachillerato y desajustes en la aplicación de nuevos currículos.
Ante la proximidad de la selectividad, surge la pregunta de cómo tranquilizar a los estudiantes. Beltrán-Pellicer sugiere que, si la prueba debe existir, debería enfocarse en "problemas que supongan un reto auténtico" y ser más competencial. No obstante, reconoce la dificultad de aliviar la presión sobre los alumnos ante una prueba tan significativa.




