El barrio de Sar se encuentra nuevamente dividido desde este lunes debido a la reparación del empedrado de su puente románico. Esta intervención, que se produce menos de un año después de una similar, es necesaria debido al intenso volumen de tráfico que soporta la estructura histórica, deteriorando rápidamente su firme.
La situación actual replica la vivida el 9 de junio de 2025, cuando el cierre de la Ponte de Sar por obras se extendió durante seis días. En aquella ocasión, solo se permitió el paso a residentes con garajes a ambos lados del puente. En esta ocasión, las restricciones se prolongarán por siete días.
El Concello de Santiago ya ha anunciado esta nueva actuación de conservación del patrimonio, que impedirá la circulación rodada en varias calles del barrio. Para minimizar las molestias a los compostelanos, se han programado desvíos alternativos durante el periodo de las obras.
Los cortes de tráfico están vigentes desde las 08:00 horas de este lunes hasta las 20:00 horas del próximo domingo 10 de mayo. Uno de los puntos afectados es la rúa Castrón Douro, en el tramo que cruza con la rúa de Curros Enríquez y la rúa de Sar. Esta vía es frecuentemente utilizada por conductores que buscan evitar el tráfico en la Praza de Galicia y en las salidas de los colegios de la Virxe da Cerca. Los desvíos habilitados incluyen las rúas Curros Enríquez, Bernardo Barreiro (donde se encuentra el IES de Sar) y Gloria Campoamor.
El otro punto de corte se localiza en la rúa Ponte do Sar, específicamente en el cruce con la rúa Diego Bernal, que conduce al Multiusos o a la Cidade da Cultura. Los vehículos procedentes de Arins deberán desviarse por esta calle o, alternativamente, tomar las rúas Picaños y Estrada para evitar la restricción de paso durante la semana.
Las obras también tendrán un impacto en el transporte urbano, modificando el itinerario de la línea 7. Esta línea se desviará por la rúa Diego Bernal, pasando por el Multiusos hacia Fontiñas, para después tomar la Avenida de Lugo y retomar su recorrido habitual en la rúa Curros Enríquez.
Esta intervención en el puente románico de Sar forma parte de los esfuerzos de conservación del vasto patrimonio cultural de la capital gallega. La estructura, de 22 metros de largo, fue parte de la calzada romana empleada por los peregrinos de la Vía de la Plata para acceder a la ciudad amurallada por la Puerta de Mazarelos. Su mantenimiento es crucial no solo para la movilidad de los compostelanos, sino también para la preservación del conjunto histórico de Santiago.




