El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra visitó dos establecimientos en el municipio para conocer los resultados de esta ayuda. El objetivo principal es evitar que la jubilación o el cese de actividad de los propietarios conlleve el cierre de locales con historia y arraigo en la comunidad.
“"Genere empleo, que haga barrio y que mantenga la vitalidad de nuestros ayuntamientos."
El programa Bono Remuda forma parte de una orden unificada de apoyos al sector autónomo, que este año cuenta con una dotación global de 40,7 millones de euros. De estos, 1,5 millones están específicamente destinados al relevo generacional, lo que representa un incremento del 20% respecto al año anterior.
Las ayudas se dividen en dos modalidades: el Bono Remuda Rural, para municipios de menos de 10.000 habitantes, que subvenciona hasta el 75% del precio del contrato de relevo; y el Bono Remuda General, para ayuntamientos con mayor población, que cubre hasta el 70% del coste. En ambos casos, la cuantía máxima de la ayuda es de 30.000 euros. El plazo para solicitar estos incentivos finaliza el 30 de septiembre, o cuando se agote el crédito disponible.
Además, la orden única incluye la ampliación de la "cuota cero" a dos años para los profesionales que inicien su actividad en sectores estratégicos como la agricultura, la ganadería o la silvicultura, frente a los 12 meses de cobertura de la línea general de ayudas al emprendimiento.




