El fuego, que comenzó a las 12:40 horas presuntamente por un tractor durante labores de desbroce, movilizó un amplio dispositivo de emergencia. Las llamas afectaron una superficie de 13 hectáreas y también calcinaron el castro de Xurenzás.
Para controlar el incendio, acudieron al lugar cuatro aviones, siete helicópteros, nueve autobombas y once brigadas, además de agentes forestales, técnicos y maquinaria pesada. El Ministerio para la Transición Ecológica también sumó un avión anfibio, dos helicópteros bombarderos y una brigada de refuerzo.
Los esfuerzos permitieron estabilizar el incendio a las 18:30 horas. La alcaldesa de Boborás, Patricia Torres, señaló que "el aire complicaba un poco las labores, pero al final consiguieron lo más importante que es estabilizarlo, todavía sigue humeando, pero viendo que se va a acabar extinguiendo en breve".
Como consecuencia de las labores de extinción, un bombero forestal resultó herido con quemaduras en el brazo derecho.
El fuego también causó daños en el patrimonio histórico, ya que ardió íntegramente el castro de Xurenzas, situado en la zona afectada. La alcaldesa recordó el incendio que sufrió Boborás en junio, que arrasó casi 280 hectáreas.




