La operación, llevada a cabo este miércoles en Portomarín, resultó en la detención de 15 individuos, con edades comprendidas entre los 20 y los 48 años. A los implicados se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal, atentado contra agentes de la autoridad y hurto.
Los miembros de la banda, de diversas nacionalidades, tenían su residencia principal en Cataluña, pero habían alquilado una vivienda turística en la Rúa Albariza de Portomarín. Utilizaban esta propiedad para almacenar el cobre que sustraían a plena luz del día, haciéndose pasar por operarios de mantenimiento de instalaciones telefónicas. Según fuentes de la Guardia Civil, el material incautado proviene exclusivamente de acometidas telefónicas subterráneas del casco urbano de Portomarín.
Las detenciones se produjeron cuando algunos de los sospechosos descargaban cobre de una furgoneta en la vivienda alquilada. Durante el operativo, en el que participaron agentes de Seguridad Ciudadana y del equipo de investigación Roca, varios miembros intentaron huir, pero fueron arrestados en las inmediaciones. Uno de los detenidos se enfrenta también a un cargo de atentado por desobedecer las indicaciones de los agentes. Las diligencias policiales ya han sido remitidas al juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Chantada.
La investigación sigue abierta, ya que no se descarta que esta misma banda pudiera estar implicada en otros robos de cableado de cobre en diferentes puntos del territorio nacional. Este caso no es aislado, ya que la Guardia Civil ha desarticulado varias bandas similares en la provincia a lo largo del año. A finales de enero, la operación Paradanova desmanteló un grupo que operaba en municipios como A Fonsagrada y Pastoriza, así como en localidades asturianas. En marzo, otras tres personas fueron interceptadas en A Fonsagrada con más de cinco toneladas de cobre robado, valorado en 22.000 euros.




