Durante la sesión de control al Gobierno, el líder socialista, José Ramón Gómez Besteiro, desafió al mandatario gallego y líder del PPdeG a elegir entre "inmoralidad o decencia". Acusó al PP de "aprovecharse del fallecimiento de tres ediles en menos de un año" para intentar acceder a la alcaldía de la ciudad. Por su parte, Alfonso Rueda devolvió el golpe al socialista responsabilizándolo de llevar "la inestabilidad" a Lugo.
Rueda señaló a la secretaria de organización del PSdeG, Lara Méndez, por renunciar a la alcaldía "siete meses" después de "perder las elecciones" en mayo de 2023, lo que, según él, marcó el inicio de la inestabilidad. El presidente de la Xunta defendió que el PP tiene "todo el derecho a intentar regir y enderezar" la ciudad, ya que quedó "a muy pocos votos de la mayoría absoluta" en las urnas.
“"Qué ética hay en un político que mira para una familia en luto y dice: esta es mi oportunidad para acceder a la Alcaldía de la mano de un tránsfuga compañero de los fallecidos."
Besteiro, que desvió su pregunta inicial sobre economía y demografía para centrarse en la crisis política lucense, advirtió que "al Partido Popular no le salen las cuentas" y que la "inmensa mayoría de la población de la ciudad de Lugo" lo sabe. Defendió que la capital de provincia está pilotada "por buenos gestores" y "buenas personas" que "defienden y gobiernan desde la decencia".
El líder socialista auguró que los lucenses "sancionarán" al PP en las urnas en 2027, acusando a los populares de "no tener límites" para llegar "al poder". Rueda, por su parte, ironizó con la postura de Besteiro sobre la estabilidad y le recordó que los socialistas gobiernan la Diputación de Lugo gracias a un "birlibirloque" con el apoyo del BNG.




