La operación, iniciada hace un año tras detectarse un robo en Ávila, ha permitido esclarecer 33 robos de cable de cobre en diversas provincias españolas, incluyendo Lugo, y también en Francia y Portugal.
En la provincia lucense, la red cometió varios robos en zonas como Castro de Rei, Rábade y Outeiro de Rei. La investigación también llevó a la localización de una nave en Logroño donde se almacenaba el material sustraído, siendo clave para las primeras detenciones.
La organización, compuesta por ciudadanos de Europa del Este asentados en Córdoba, planificaba y coordinaba los robos desde España, pero su modus operandi se diferenciaba del habitual. En lugar de vender el cobre en centros próximos, lo almacenaban en naves para transportarlo por carretera hasta Rumanía, donde lo comercializaban.
La Guardia Civil ha recuperado 22 toneladas de cobre y ha contado con la colaboración de la Gendarmería Francesa y de la Guardia Nacional Republicana de Portugal para desmantelar completamente la red criminal.




