La actividad, desarrollada durante el último año en Lugo y Monforte de Lemos, estuvo dirigida preferentemente a personas desempleadas migrantes, menores de 30 años, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión.
El delegado destacó la importancia de contar con profesionales cualificados para fortalecer el sector hostelero, explicando que este tipo de acciones formativas se ajustan a las necesidades del tejido productivo.
El programa ofreció cursos centrados en especialidades de hostelería como identificación de alérgenos, manipulación de alimentos, auxiliar de cocina, ayudante de camarero, cocina saludable y protocolo, además de concienciación sobre reciclaje.
El alumnado también recibió formación en competencias digitales, atención al cliente y técnicas de búsqueda de empleo, junto con orientación y asesoramiento personalizado.




