Con la llegada de la primavera, las rutas jacobeas hacia Compostela comienzan a llenarse de caminantes. Aunque el Camino Francés es el más conocido, otras vías como el Camino Primitivo, que tiene a Lugo como uno de sus puntos de referencia, ganan cada año más relevancia. La ciudad amurallada, con su Catedral que mantiene la Sagrada Forma expuesta permanentemente, es un punto clave para muchos peregrinos.
Desde el Hotel Méndez Núñez, situado en la céntrica Rúa da Raíña, Jacobo García-Bobadilla confirmó la reactivación de la ruta. Explicó que la coincidencia de la Semana Santa con previsiones de tiempo seco y temperaturas agradables ha animado a mucha gente a emprender la peregrinación. La mayoría de los visitantes actuales proceden de comunidades autónomas como Castilla y León, Asturias y Madrid.
“"Esta Semana Santa supone una vuelta al Camino. No estaban hace diez días o hace un par de fines de semana, pero este fin de semana largo tenemos ya muchos peregrinos."
Ángel Trabada, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, corrobora este incremento de caminantes en todas las rutas, incluyendo el Camino Francés y el de Invierno. Destaca la flexibilidad actual para obtener la Compostela, que ya no exige recorrer los últimos 100 kilómetros de forma continua, facilitando que muchos aprovechen los días festivos para hacer tramos. El boca a boca y el buen trato recibido en Galicia son fundamentales para el éxito de la experiencia.
Trabada subraya el impacto económico positivo que este flujo de visitantes tiene para la economía rural de Galicia y, en particular, para la de Lugo. Además, la proximidad del Año Santo es otro factor que impulsa la afluencia de peregrinos, ya que muchos desean revivir la experiencia de la peregrinación, que a menudo deja una profunda huella. A pesar del buen momento, señala la necesidad de seguir trabajando en la eliminación de "puntos negros" como ciertos cruces peligrosos en el Camino Primitivo a su paso por Lugo.




