La intervención tuvo lugar alrededor de la 1.40 horas, cuando un indicativo del Grupo Operativo Nocturno detectó un turismo cuyo titular presentaba incidencias en su permiso de conducir. Al darle el alto, los agentes comprobaron que el conductor no era el titular del vehículo, pero sí tenía el permiso en vigor.
Sin embargo, el hombre mostraba "signos claros de encontrarse bajo los efectos del alcohol", lo que llevó a la realización de las pruebas de alcoholemia. El resultado fue de 1,04 miligramos por litro de aire espirado, una cifra que supera en cuatro veces el límite legal establecido, motivo por el cual se le abrieron diligencias por un delito contra la seguridad vial.
Durante todo el proceso, el conductor mantuvo una actitud "desafiante, insultante y agresiva" hacia los miembros de la autoridad, lo que derivó en una segunda denuncia por falta de respeto a los agentes. Además, los policías le requisaron un cuchillo que llevaba en la guantera del coche, añadiendo una tercera denuncia por portar un arma blanca.




