El comunicado, impulsado por la Global Sumud Galiza, subraya que el ataque contra la flotilla no es un hecho aislado, sino una prolongación de la campaña militar sobre Palestina. Entre las entidades firmantes figuran organizaciones sindicales y políticas con representación institucional en Galicia.
La flotilla zarpó debido a la inacción de la comunidad internacional. El Estado de Israel sigue llevando a cabo un genocidio en los Territorios Ocupados, destruyendo infraestructuras civiles que la flotilla pretendía ayudar a reparar.
Las organizaciones gallegas consideran que el asalto en aguas internacionales vulnera diversos tratados y convenciones internacionales, incluyendo la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio y la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
En el comunicado, las entidades reclaman a las fuerzas políticas con representación en Galicia que trasladen al Gobierno gallego, al Ejecutivo español y a las instituciones de la Unión Europea una serie de demandas urgentes. Entre ellas, la liberación inmediata e incondicional de personas palestinas detenidas, protección diplomática para los arrestados y la apertura de una investigación pública e independiente sobre el asalto a la flotilla.
También solicitan la imposición de sanciones económicas contra Israel y la depuración de responsabilidades por el “genocidio en Gaza” y la “limpieza étnica en Cisjordania”. El texto pide además al Gobierno de Túnez la liberación de las organizadoras locales detenidas.
Las organizaciones firmantes convocaron movilizaciones en diferentes puntos de Galicia con motivo del 78º aniversario de la Nakba palestina, entre el 9 y el 17 de mayo. En Santiago de Compostela, la movilización del sábado 9 de mayo partirá a las 12.00 horas de la Praza Roxa y finalizará en la Praza de Cervantes. Ese mismo día, Ferrol acogerá otra concentración a las 19.00 horas en la Praza da Constitución, apoyada por más de 31 colectivos.
Las movilizaciones buscan recordar la Nakba de 1948, cuando más de 700.000 palestinas y palestinos fueron expulsados de sus casas. Según denuncian, “la Nakba continúa hoy” mediante la ocupación y la represión. El comunicado también señala la “complicidad internacional” de potencias occidentales y critica las relaciones del Estado español con Israel.




