Éxito de la Festa do Cocido de Porco Celta en Carballedo con más de 800 asistentes

La tercera edición del evento gastronómico en A Barrela se consolidó como referente en la promoción de la raza autóctona y los productos locales.

Plato de cocido de porco celta en una mesa de madera.
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Plato de cocido de porco celta en una mesa de madera.

Más de 800 personas se reunieron en la tercera edición de la Festa do Cocido de Porco Celta en la localidad de A Barrela, en el municipio lucense de Carballedo, consolidando el evento como un referente gastronómico y de promoción rural.

La cita, ya establecida en el calendario comarcal, volvió a poner en valor la recuperación de la raza autóctona del porco celta y el papel fundamental del rural en la producción alimentaria de calidad. Por un precio de 35 euros, los asistentes pudieron degustar un menú completo elaborado íntegramente con carne de porco celta, que incluyó jamón, salchichón, chorizo, empanada y un cocido tradicional.
La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, subrayó la importancia de estos eventos para impulsar la recuperación de las razas autóctonas de Galicia y promocionar los productos agroalimentarios gallegos con sello de calidad. La presencia institucional fue notable, con 17 alcaldes de las provincias de Lugo y Ourense que asistieron para mostrar su apoyo a esta iniciativa que fusiona gastronomía, identidad rural y dinamización económica.

"En un concello como Carballedo, donde la actividad económica depende en gran medida del sector primario, proyectos como Tres Fuciños demuestran que el rural gallego tiene capacidad para innovar desde la tradición."

María José Gómez · Conselleira de Medio Rural
El evento fue organizado conjuntamente por el Ayuntamiento de Carballedo y la cooperativa Tres Fuciños, un proyecto local con sede en Castro (Carballedo) que se ha convertido en referente en la cría y transformación del porco celta. Desde 2018, Tres Fuciños trabaja en la recuperación de esta raza mediante un modelo de cría extensiva y sostenible, elaborando embutidos y carnes de alta calidad. Su participación en la fiesta refuerza la conexión entre el tejido productivo local y la promoción gastronómica del territorio.
El trabajo de Tres Fuciños va más allá de la producción cárnica, contribuyendo al mantenimiento del paisaje agrario, a la prevención de incendios mediante el desbroce natural y a la preservación del patrimonio genético gallego. La cooperativa apuesta por un modelo de baja huella ambiental, con procesos de transformación artesanales y una comercialización que prioriza la cercanía. El alcalde, Julio Yebra Pimentel, destacó que la afluencia de visitantes y la implicación de productores convierten la fiesta en un escaparate para el rural gallego y en una herramienta para dinamizar el comercio y la hostelería local.