Esta decisión forma parte de un ERE más amplio anunciado por la compañía, que prevé impactar a un máximo de 300 empleados en todo el territorio español. El comité de empresa de la factoría de Pontecesures ha expresado su "rechazo frontal" a las salidas propuestas por la dirección durante la reunión para la constitución de la mesa negociadora.
“"Las medidas propuestas por la empresa supondrían la afectación directa de 27 personas en Galicia y, por tanto, de 27 familias, lo que consideramos un impacto social de gran relevancia en el entorno."
Los representantes de los trabajadores alertan de que el centro de Pontecesures es el más perjudicado en relación a su tamaño y número de empleados en comparación con el resto de las plantas implicadas. Esta situación, según el comité, "evidencia un trato desproporcionado hacia la plantilla de esta factoría" y pone en riesgo la estabilidad laboral y el futuro industrial del centro gallego, considerado estratégico.




