Vecinos de Novo Mesoiro ponen fin a 15 años de humedades en sus viviendas

Las obras para solucionar los problemas de filtraciones en 160 viviendas de protección pública en la calle Ribeira Sacra ya están en marcha.

Imagen de una pared con humedades y moho en una vivienda.
IA

Imagen de una pared con humedades y moho en una vivienda.

Los residentes de la calle Ribeira Sacra, en el barrio de Novo Mesoiro en A Coruña, comienzan a ver el fin de una larga espera de 15 años para solucionar los problemas de humedades y filtraciones en sus viviendas.

Las obras para resolver los graves problemas de humedades y filtraciones en 160 viviendas de protección pública ya están en marcha. Esta situación pone fin a una década y media de goteras y estancias anegadas que afectaban a decenas de familias.
La situación era insostenible, con muchas estancias inutilizables debido al moho y al agua. Una representante de la comunidad de propietarios describió escenas dramáticas, con cubos recogiendo agua de agujeros en el techo y un olor "impresionante" en habitaciones "llenas de moho" donde era imposible dormir.

"Estaba derivando en problemas de salud, tanto de salud mental como problemas respiratorios."

una representante de la comunidad de propietarios
El problema afectaba directamente a 32 viviendas de los últimos pisos, pero las filtraciones se extendían ya a plantas inferiores y zonas comunes, amenazando la estructura de los edificios. Paradójicamente, los inmuebles tienen entre 15 y 17 años, lo que sugiere un posible defecto de construcción como origen del problema.
El camino hacia la solución estuvo plagado de trámites administrativos. Después de que tres licitaciones ordinarias quedaran desiertas, la Xunta optó por un procedimiento negociado sin publicidad, que también fracasó en dos ocasiones. Finalmente, la situación se desbloqueó al optar por una contratación de emergencia, justificada por la "emergencia social" y las graves consecuencias para la salud de los vecinos.
Con la licencia municipal ya concedida, los trabajos han comenzado. El andamio ya está instalado y los primeros operarios trabajan en la cubierta, una imagen muy esperada por los vecinos. Los primeros pasos se centran en la seguridad de los trabajadores, con la instalación de un perímetro de protección y líneas de vida. La representante vecinal se mantiene en contacto permanente con la empresa, la dirección territorial y el ayuntamiento para asegurar el avance coordinado.
La reacción de los residentes es de pura satisfacción y alivio. Aunque el arreglo del interior de las viviendas se acometerá en una segunda fase, cuando las estructuras estén completamente secas, la tranquilidad ha vuelto al barrio. Las "caras de relajación y tranquilidad" de los vecinos lo dicen todo.