La ausencia de testamento convierte la declaración de herederos, conocida como abintestato, en uno de los trámites notariales más frecuentes en Galicia. Los datos del Consejo Notarial de Galicia revelan que en 2025 se registraron 11.090 expedientes de este tipo, una cifra que se mantiene estable desde 2022. Esto significa que uno de cada cuatro trámites hereditarios en la comunidad, el 26%, arranca sin una voluntad escrita, superando ligeramente la media nacional del 22%.
Aunque el número de testamentos registrados en Galicia alcanzó un récord el año pasado, con más de 55.500, la cantidad de personas que fallecen sin dejar sus últimas voluntades por escrito no varía significativamente. Esta situación genera un complejo laberinto administrativo para las familias, que a menudo se encuentran en esta situación durante el proceso de duelo.
La serie de los últimos cinco años muestra una estabilización de los casos de abintestato. Tras un pico en 2021, el año pospandemia, con 11.644 expedientes, la cifra se redujo ligeramente pero se mantiene alrededor de los 11.100-11.200 casos anuales. Esta reducción del 5% desde 2021 aún representa un aumento del 18% respecto al año precovid, cuando se registraron unos 9.400 casos.
Por provincias, la distribución es desigual. Pontevedra y A Coruña concentran casi el 60% de los expedientes, con 3.338 y 3.242 abintestatos respectivamente en 2025. Lugo registró 1.699 casos, mientras que Ourense, con 2.811, presenta la particularidad de que más del 40% de las herencias en la provincia comienzan sin testamento, casi el doble que en otras provincias gallegas.
Los notarios atribuyen esta tendencia a una combinación de factores, incluyendo el envejecimiento demográfico, una menor cultura de planificación patrimonial y la percepción de que el testamento es prescindible en patrimonios más modestos. Esta falta de previsión, muchas veces por desconocimiento, acaba implicando más trámites, costes y potencial de conflicto para los herederos.




