A pesar de los esfuerzos por promover el transporte sostenible y la peatonalización de ciertas zonas, la ciudad de A Coruña y su área metropolitana continúan registrando un volumen diario de más de cien mil vehículos. Esta situación se ve agravada por la falta de opciones de transporte público competitivas y por una notable división entre las administraciones locales y autonómicas en la gestión de la movilidad.
Uno de los puntos de mayor fricción es el servicio de autobús metropolitano. Aunque la Xunta destaca su efectividad con 102 líneas y 120.000 viajeros semanales, los municipios demandan mejores conexiones con campus universitarios y polígonos comerciales. La Xunta, a través de su dirección general de Movilidad, señala que cualquier modificación debe basarse en criterios técnicos y en un uso responsable de los recursos, recordando que los polígonos ya cuentan con 77 autobuses.
“"Cualquier modificación de los servicios debe realizarse con base en criterios técnicos."
Otra polémica reciente ha surgido en el sector del taxi, donde se valora la creación de una zona de prestación conjunta en los municipios del área metropolitana. Esta medida, reclamada por el Ayuntamiento de A Coruña, busca que todos los taxis de la ciudad puedan operar sin limitaciones, especialmente en relación con el aeropuerto, situado en el término municipal de Culleredo.
La “eterna promesa” del ferrocarril de cercanías también contribuye a la complejidad de la situación. A pesar de figurar en los programas políticos desde hace dos décadas, su implementación siempre fue descartada por falta de viabilidad. Recientemente, el Ministerio de Transporte reformuló la propuesta con una vista puesta en 2027, previendo una línea con destino a Ferrol y Lugo, que incluiría nuevas paradas y el uso de apeaderos existentes.
La falta de aparcamientos disuasorios es otro problema persistente. Un plan sectorial de hace 14 años para instalar una red de estos espacios nunca se llevó a cabo, a pesar de que en 2015 se inauguró el primero en Lonzas y en 2021 la Xunta propuso tres nuevos emplazamientos. El Ayuntamiento de A Coruña inauguró uno junto a la Ciudad de las TIC el año pasado, pero su uso es limitado.
Finalmente, las obras de humanización de la Alfonso Molina, que buscan mejorar la seguridad, están sufriendo retrasos significativos debido a problemas con el oleoducto a la altura de San Cristóbal. Se estima que las obras podrían estar completadas a finales del próximo año, siempre que no surjan más complicaciones. Además, otras infraestructuras importantes como el Vial 18 o la Cuarta Ronda aún no han sido licitadas, lo que prolonga los atascos en el área.




