Un conductor de 32 años fue arrestado por la Policía Local de Vigo después de una peligrosa huida que se extendió por varias calles de la ciudad y tramos de la AP-9. Durante la carrera, el hombre superó los 120 kilómetros por hora en vías urbanas y llegó a poner en riesgo la integridad de dos agentes que tuvieron que apartarse para evitar ser arrollados.
Los hechos comenzaron en la madrugada del pasado jueves, cuando una patrulla observó un turismo circulando a gran velocidad en la calle Isaac Peral. Pese a las indicaciones de los agentes para que se detuviera, el conductor aceleró y se incorporó a la AP-9, dando inicio a una persecución que recorrió diversos puntos de Vigo y sus alrededores.
La velocidad del turismo superó en muchos tramos los límites permitidos, y varios vehículos tuvieron que realizar maniobras evasivas. El momento de mayor tensión se registró en la Avenida da Ponte, donde una patrulla intentó establecer un control de tráfico. El conductor no redujo la velocidad y los dos agentes implicados se vieron obligados a saltar para evitar el impacto.
La huida finalizó en una rotonda en la confluencia de la Avenida do Tranvía con una salida de la AP-9. Allí, un dispositivo conjunto de la Policía Local y Policía Nacional logró bloquear el paso al vehículo. El conductor intentó una maniobra evasiva brusca, perdió el control y chocó contra una farola.
Tras ser inmovilizado el coche, los agentes procedieron a la detención del hombre, identificado como D.A.J.N., como presunto autor de un delito contra la seguridad vial y otro de desobediencia grave a la autoridad.




