La celebración de esta asamblea en la ciudad herculina reforzó el papel de la UDC y de A Coruña como espacios de encuentro y colaboración científica internacional en el ámbito de la salud y la investigación ambiental. El consorcio ZOE reunió a un equipo multidisciplinar integrado por expertos en virología, ecología, inmunología, geografía, psicología, sociología y divulgación científica procedentes de siete países europeos y cuatro del continente americano.
Durante el encuentro, se compartieron las investigaciones más recientes, que abarcan desde la recogida y el análisis microbiológico de muestras vegetales y animales en el campo hasta el desarrollo de modelos informáticos para predecir el riesgo de contagio en distintos entornos. Todo este trabajo se fundamenta en un esfuerzo de síntesis comparativa llevado a cabo en cinco áreas de estudio distribuidas entre Europa (Eslovaquia y Eslovenia) y América Latina (Costa Rica, Guatemala y México).
El CITIC de la UDC participó en la organización de las actividades de la jornada central del encuentro, celebrada el 2 de octubre, cuyo programa combinó la presentación de avances científicos de los distintos grupos de trabajo del proyecto con sesiones de debate sobre los desafíos de la investigación y las próximas fases de desarrollo.
La jornada comenzó con una bienvenida institucional en la que participaron Adina Dumitru, investigadora y profesora de la UDC, y los coordinadores del proyecto, Felix Drexler y Nadja Kabisch. A lo largo del día, los equipos internacionales abordaron cuestiones relacionadas con la evaluación de ecosistemas, la biodiversidad, el análisis microbiológico de patógenos, los factores sociales y culturales y el desarrollo de modelos de alerta temprana.
Asimismo, el programa incluyó un espacio dedicado a breves presentaciones de trabajos de investigación predoctoral y posdoctoral. Esta sesión permitió incorporar al encuentro aportaciones de investigadores e investigadoras en distintas etapas de su carrera científica.
El equipo investigador de la Universidade da Coruña, dirigido por Adina Dumitru, lidera el estudio de los factores sociales y culturales dentro del proyecto. Durante el encuentro presentó resultados sobre cómo los modos de vida y las condiciones socioeconómicas condicionan el contacto con vectores como garrapatas, mosquitos o chinches.
Los resultados muestran diferencias relevantes entre las regiones estudiadas. En América Latina, el riesgo está más vinculado a situaciones de vulnerabilidad material, a las condiciones de las viviendas y a actividades agrícolas y de subsistencia en contacto directo con el entorno natural. En Europa Central, en cambio, la exposición se relaciona principalmente con actividades de ocio y al aire libre en zonas boscosas.
Las investigaciones señalan además que el riesgo de zoonosis aumenta en contextos de vulnerabilidad estructural, como la precariedad de las viviendas, las deficiencias en el acceso al agua y al saneamiento, la limitada disponibilidad de servicios sanitarios o la dependencia de actividades de subsistencia vinculadas al medio natural.
Los comportamientos humanos desempeñan igualmente un papel clave en las vías de exposición. Actividades como la caza, la agricultura, el senderismo o el contacto con animales pueden incrementar el riesgo, mientras que las prácticas preventivas, el uso de equipos de protección adecuados y un mayor conocimiento de las enfermedades y de sus vías de transmisión contribuyen a reducirlo.
El equipo de la UDC subrayó también la necesidad de superar las barreras entre los ámbitos de la salud, la veterinaria y el medio ambiente y avanzar hacia estrategias de prevención integradas basadas en el enfoque Una Sola Salud (One Health).
El proyecto europeo ZOE aborda el estudio de la aparición de zoonosis en ecosistemas forestales degradados y restaurados desde una perspectiva multidisciplinar. Su investigación combina el análisis ambiental y microbiológico con el estudio de los factores sociales y culturales que condicionan la exposición humana a posibles patógenos.
A través de la colaboración entre instituciones de Europa y América Latina, el proyecto busca generar conocimientos que contribuyan a mejorar la prevención de enfermedades zoonóticas y a reforzar la capacidad de anticipación ante futuras amenazas sanitarias.




