Arranca el juicio por la Primitiva millonaria de A Coruña, catorce años después

El periodista Xaquín López, autor de El cambiazo, subraya la tardanza y la complejidad del proceso judicial.

Imagen genérica de un boleto de lotería sobre una mesa de madera.
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Imagen genérica de un boleto de lotería sobre una mesa de madera.

El juicio por la Primitiva millonaria de 4,7 millones de euros, hallada en A Coruña en 2012, comienza este lunes, catorce años después de los hechos, con un lotero y su hermano en el banquillo de los acusados.

El proceso judicial, que se extenderá durante seis días, sentará en el banquillo de los acusados a Manuel Reija, el lotero que aseguró encontrar el boleto en su administración de San Agustín, y a su hermano, quien era delegado de Loterías del Estado en A Coruña en aquel momento. La Fiscalía solicita para el lotero seis años de cárcel por estafa o apropiación indebida, y para su hermano una condena similar por blanqueo de capitales o tres años por encubrimiento, además del pago de 9,4 millones de euros.
El periodista de investigación Xaquín López, quien profundizó en el caso a través del documental El misterio del boleto premiado y el libro El cambiazo, considera que este juicio es “sin precedentes” y “llega muy tarde”. Según López, la familia del presunto legítimo propietario, José Luis A.C., fallecido en 2014, podría encontrar justicia. Existe la posibilidad de que los magistrados reconozcan en la sentencia la propiedad del boleto a José Luis A.C., lo que permitiría a su familia reclamar el premio por la vía civil.

"Puede darse la circunstancia excepcional de que los magistrados hagan un pie de página en la sentencia diciendo que se demostró que el propietario del boleto es José Luis A.C."

Xaquín López · Periodista de investigación
López subraya la complejidad de la investigación policial, que comenzó tarde y perdió pruebas cruciales, como las imágenes de las cámaras de seguridad de un Carrefour que podrían haber identificado a la persona que selló el boleto. Además, el caso destacó por la gran cantidad de personas, 313, que reclamaron ser los dueños del décimo, un fenómeno que el periodista atribuye al “pensamiento mágico”, una distorsión cognitiva que lleva a muchos a creerse propietarios sin conexión real con los hechos.