Este protocolo, de carácter no vinculante, establece un marco de trabajo para analizar futuras intervenciones sin fijar actuaciones concretas ni compromisos presupuestarios inmediatos. El objetivo principal es encontrar soluciones que permitan una mayor integración de la infraestructura en el tejido urbano, reduciendo el impacto acústico y mejorando la permeabilidad en una zona donde la convivencia entre el tráfico de alta capacidad y el entorno residencial ha generado históricamente tensiones.
La actuación se centrará en el tramo comprendido entre el enlace de Teis y la calle Alfonso XIII, una de las entradas más transitadas de la ciudad. Para facilitar el análisis, este ámbito se ha dividido en cuatro secciones diferenciadas: el Tramo A (Enlace de Teis – Paso Superior Trapa), el Tramo B (Paso Superior Trapa – Enlace Buenos Aires), el Tramo C (Enlace Buenos Aires – Enlace Isaac Peral) y el Tramo D (Enlace Isaac Peral – Calle Alfonso XIII). Esta división permitirá adaptar las soluciones técnicas a las características urbanas específicas de cada área, evaluando alternativas para la reducción del ruido, la mejora de la conectividad peatonal y la integración paisajística.
El Ministerio subraya la importancia de la AP-9 como principal eje viario de alta capacidad en Galicia, conectando las principales áreas urbanas, puertos y aeropuertos. En el caso de Vigo, la AP-9V funciona como una vía de penetración directa al centro urbano y al puerto, lo que acentúa su relevancia estratégica y su impacto en el entorno residencial. El crecimiento urbano de la ciudad ha hecho urgente replantear su integración, especialmente en aspectos como la reducción del ruido, la permeabilidad transversal y la recuperación de espacios en los márgenes de la autopista.
El siguiente paso será la realización de estudios técnicos previos, que servirán de base para definir las posibles actuaciones futuras, su financiación y el reparto de competencias. El Ministerio liderará los estudios en los tres primeros tramos en coordinación con la sociedad concesionaria, mientras que el Concello de Vigo asumirá el liderazgo en el tramo más urbano, el más próximo al centro. También se contempla la integración de la senda verde existente y el aprovechamiento de los espacios disponibles en los márgenes de la autopista, en consonancia con la planificación urbanística municipal.




