La llegada de los talibanes al poder en 2021 marcó un antes y un después en la vida de muchas personas en Afganistán, incluida una joven originaria de Herat, una ciudad con gran riqueza cultural. Tras este suceso, se vio obligada a exiliarse y llegó a España con el estatus de refugiada.
La elección de Vigo como nuevo hogar fue fruto de las opciones ofrecidas por el sistema de acogida. La joven destaca la tranquilidad de la ciudad como un factor crucial para su bienestar actual, aunque reconoce que el proceso de empezar de cero en un país diferente supone un gran desafío emocional.
“"Fue como si de repente se apagara todo. Es difícil de explicar... de un día para otro se acabaron los sueños, los planes, la libertad. Todo lo que habíamos construido desapareció de golpe."
La situación de las mujeres en Afganistán es descrita como desgarradora, donde se les niega el acceso a la educación y al trabajo, y se les restringe la libertad de movimiento, haciéndolas casi invisibles en la sociedad. A pesar de las dificultades, la refugiada se encuentra a gusto en Vigo, valorando su ritmo tranquilo y la acogida de la gente.
Aprender el español es un paso fundamental para recuperar su independencia y integrarse plenamente. La joven ve en la lengua una herramienta esencial para trabajar y no depender de nadie, afrontando el proceso con determinación a pesar de las frustraciones ocasionales.
“"Cuando alguien ha probado la libertad, aunque sea por un tiempo, no la olvida. Esa memoria también es una forma de lucha."




