Taller de acuarela bajo el mar en el Observatorio Nautilus de Vigo

La artista Eva Casais guiará una iniciación a la pintura donde la vida marina de la ría servirá de inspiración.

Imagen del interior del Observatorio Submarino Nautilus en Vigo, con la vida marina de la ría visible a través de sus grandes ventanales.
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Imagen del interior del Observatorio Submarino Nautilus en Vigo, con la vida marina de la ría visible a través de sus grandes ventanales.

El Observatorio Submarino Nautilus de Vigo acogerá el próximo 13 de julio un taller de iniciación a la acuarela, dirigido por la artista Eva Casais, donde la vida marina de la ría servirá de inspiración.

El Observatorio Submarino Nautilus, situado en Vigo, se transformará el próximo 13 de julio en un improvisado estudio artístico bajo las aguas de la ría. Allí, la artista viguesa Eva Casais impartirá un original taller de iniciación a la acuarela.
La propuesta, que combina arte, naturaleza y contemplación, permitirá a un reducido grupo de participantes descubrir las técnicas básicas de la acuarela mientras observan la vida marina a través de los grandes ventanales del observatorio. Bancos de peces, juegos de luces y los movimientos del agua servirán como fuente de inspiración para cada pincelada, ofreciendo una perspectiva única del ecosistema marino.

No todos los días existe la posibilidad de pintar el mar desde el interior del propio mar.

La acuarela, una técnica ligada al agua y a la espontaneidad, encuentra en el Nautilus un escenario idóneo. El observatorio, diseñado para acercar a la ciudadanía a la biodiversidad de la ría, fomenta una mirada pausada sobre el medio marino, cuyo paisaje submarino es dinámico y cambia constantemente.
La actividad está diseñada para todos los públicos, sin necesidad de experiencia previa en pintura. Eva Casais guiará a los asistentes en conceptos básicos de color, composición y manejo del agua, animando a la experimentación y a la creatividad personal por encima de la perfección técnica.
La jornada incluye todos los materiales necesarios y un desayuno. El aforo está limitado a diez plazas para garantizar una atención personalizada en un ambiente tranquilo. Esta iniciativa se presenta como una oportunidad para desconectar de las pantallas y la hiperconexión, conectando con el entorno y disfrutando de la ría de Vigo de una forma diferente.