Ryanair y el contrato: matices a la versión del Concello de Vigo

La documentación del acuerdo entre el Ayuntamiento y la aerolínea revela detalles sobre su finalización, contradiciendo parcialmente la versión municipal.

Imagen genérica de un ala de avión de Ryanair sobre un paisaje gallego.
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Imagen genérica de un ala de avión de Ryanair sobre un paisaje gallego.

La disputa entre el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, sobre Ryanair ha reavivado el debate sobre la salida de la aerolínea del aeropuerto de Peinador, con un contrato que introduce matices a la versión municipal.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, afirmó en un comunicado que Ryanair no abandonó la ciudad, sino que fue el Ayuntamiento quien decidió no renovar el contrato con la aerolínea irlandesa. Según el regidor, la compañía no dejó plantado a Vigo, sino que la decisión de no continuar fue municipal.
No obstante, el contrato suscrito entre el Concello y Ryanair establecía explícitamente en su cláusula séptima que el acuerdo no podría ser objeto de prórroga. El acuerdo tenía una duración de 36 meses y estaba previsto que finalizase el 31 de diciembre de 2025, lo que implica que no cabía una renovación en los términos pactados, aunque sí la posibilidad de negociar un nuevo acuerdo.
La cronología de los hechos añade más detalles a este debate. El 3 de septiembre de 2025, Ryanair anunció el cierre de su base en Santiago, la retirada de dos aeronaves y el cese de sus operaciones desde Vigo a partir de enero de 2026, más de tres meses antes de la expiración del contrato.
Ese mismo día, Abel Caballero respondió afirmando que el Concello no tenía intención de mantener la relación con la compañía y que una empresa que actuaba de esa manera no podía tener contrato con el ayuntamiento. En aquel momento, el alcalde vinculó la decisión de Ryanair a la política aeroportuaria de la Xunta, sugiriendo que la retirada de la compañía era una consecuencia de la promoción de vuelos desde Santiago.
Meses antes, en enero de 2025, Caballero informaba de la apertura de un expediente sancionador contra la aerolínea por incumplimientos del contrato de promoción turística, valorado en aproximadamente 625.000 euros anuales. El alcalde sostuvo entonces que Ryanair no había cumplido ni con las rutas comprometidas ni con las obligaciones promocionales.
Estas declaraciones del alcalde se producen después de exigir la dimisión de Alfonso Rueda por manifestaciones relacionadas con las ayudas públicas a compañías aéreas. Caballero sostiene que el presidente gallego reconoció que la Xunta financiaba vuelos de Ryanair desde Santiago, algo que, según recordó, el propio Rueda había negado anteriormente.