Esta situación, que impidió cubrir los turnos programados, afectó principalmente al Eje Atlántico (Vigo-Santiago-A Coruña), especialmente en las primeras horas de la mañana. La compañía ferroviaria lamentó la falta de aviso previo por parte de los trabajadores, lo que dificultó la reubicación de personal para mantener la operativa.
Para minimizar el impacto en los viajeros y garantizar el derecho a la movilidad, Renfe activó un Plan Alternativo de Transporte por carretera. Además, reforzó la atención en las estaciones para ofrecer información y asistencia a los usuarios afectados.
“"Renfe lamenta las molestias ocasionadas y reafirma su compromiso con la prestación del servicio público ferroviario, trabajando para recuperar la normalidad del servicio en el menor plazo posible en este contexto de dificultad para la operación de los servicios."
Entre los servicios suprimidos se encuentran varias conexiones entre Vigo y A Coruña, así como trayectos entre Vigo y Santiago, y entre Santiago y Vilagarcía. La compañía está trabajando para restablecer la normalidad lo antes posible.




