La actuación se extenderá a lo largo de 1,6 kilómetros, desde el parque Alcalde Ordóñez hasta el acceso a Cans, y marcará un antes y un después en la configuración del centro urbano. Esta iniciativa, que cuenta con financiación del programa REACPON de la Diputación de Pontevedra, supone una inversión superior al millón de euros y tiene como objetivo principal fomentar una movilidad más sostenible, priorizando al peatón y al uso de la bicicleta frente al tráfico rodado.
Uno de los elementos centrales de la intervención será la creación de un carril bici integrado, diseñado conforme a las recomendaciones de la Xunta de Galicia y del Ministerio de Transportes. Este nuevo eje ciclista se plantea como el primero de una red más amplia que conecte el centro urbano con las parroquias del municipio. El alcalde, Alejandro Lorenzo, presentó la iniciativa pedaleando acompañado por varios jóvenes.
Además, el proyecto incluye la ampliación de aceras, la reorganización del espacio público y la mejora de la seguridad vial en un entorno especialmente sensible. En el área de actuación se concentran varios centros educativos y equipamientos deportivos, como institutos, colegios, el pabellón municipal y la piscina, lo que genera un elevado volumen de desplazamientos diarios de población infantil y juvenil. En este contexto, también está prevista la construcción de una rotonda de acceso en las inmediaciones del IES Pino Manso, con el objetivo de mejorar la circulación y reducir riesgos.
La humanización no se limitará a la movilidad, sino que contempla una reforma integral del viario. Esto incluye nuevo asfaltado y señalización horizontal, instalación de señalización vertical, soterramiento de la red de iluminación, incorporación de luminarias LED y nuevas columnas, mejora del sistema de drenaje y renovación de la red de abastecimiento. A todo ello se suma la plantación de arbolado, con el fin de generar un entorno urbano más amable, mejorar la calidad ambiental y reforzar la integración paisajística del espacio.
La actuación también tendrá en cuenta la conexión con puntos estratégicos del municipio, como la estación ferroviaria, los aparcamientos disuasorios y los principales focos de movilidad diaria. A medio plazo, el Ayuntamiento prevé prolongar el carril bici por otras calles como Fernández Areal y Domingo Bueno, consolidando una red que favorezca los desplazamientos sostenibles en todo el término municipal. En paralelo, el Gobierno local trabaja en otras medidas complementarias, como la futura instalación de un punto de recarga para bicicletas eléctricas en el aparcamiento público de la Avenida de Galicia, y la revisión de las condiciones de este aparcamiento para adaptarlo a las necesidades actuales.
El Ayuntamiento prevé aprobar de forma inmediata la partida municipal necesaria para cofinanciar el proyecto. La licitación podría activarse en un plazo aproximado de dos meses, lo que permitirá avanzar hacia el inicio efectivo de las obras. Con una superficie de actuación cercana a los 23.000 metros cuadrados, la intervención aspira a transformar no solo una calle, sino el modelo de movilidad de O Porriño, apostando por un espacio más accesible, seguro y adaptado a las necesidades actuales.




