La Policía Nacional en A Coruña experimenta una sensación de impotencia para atajar la delincuencia común, a pesar de las cifras oficiales que apuntan a un aumento de agentes. La realidad sobre el terreno es que hay menos efectivos disponibles para atender las necesidades diarias, lo que genera frustración entre los agentes. Esta situación fue denunciada públicamente con una concentración frente al Cuartel de Lonzas, convocada por la Confederación Española de Policía (CEP).
Agustín Vigo, secretario regional de la CEP, señala que, aunque la Delegación del Gobierno afirma que hay más policías, no se especifica su destino. "En una ciudad donde debían salir diez coches patrulla, en muchas ocasiones solo están saliendo tres", lamenta. Además, critica que la oficina de denuncias carece de suficientes agentes para llevar a cabo las investigaciones necesarias tras la presentación de multitud de denuncias.
El problema de fondo, según el portavoz de la CEP, reside en la proliferación de especialidades y el incremento de las tareas burocráticas. "Nos encontramos con más policías haciendo fotocopias de DNIs y trabajo administrativo, y menos haciendo propiamente trabajo en la calle o trabajo investigativo", afirma Vigo. A esto se suma el auge de la ciberdelincuencia, que requiere mayores esfuerzos y especialización.
Esta falta de medios en la calle se traduce en un preocupante aumento de la criminalidad más grave. Vigo aporta datos alarmantes, como un incremento del 1100% en delitos de agresión sexual con penetración. Además, denuncia una media de 20 agresiones a policías y guardias civiles al mes en la ciudad. Esta tendencia, consolidada desde la pandemia, afecta a toda España, aunque en Galicia no se alcancen los niveles de otras zonas.
Los delitos que principalmente suben son estos delitos de actuación más violenta. Las sexuales, por ejemplo, o robos con fuerza o cosas así que generan mayor alarma social.
La carta de la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, pidiendo explicaciones a la Subdelegación del Gobierno por los controles policiales en el partido Dépor-Andorra ha sido calificada por el sindicato como "la gota que colma el vaso". Vigo califica la actuación de la alcaldesa como una "irresponsabilidad de un tamaño gigantesco" y "un error muy grave", ya que, a su juicio, solo sirve para dar alas a quienes no respetan a la autoridad. Defiende que la actuación policial fue "muy ajustada a derecho" y critica que una representante pública cuestione a los agentes de esa manera.
Desde la CEP reclaman soluciones urgentes al Gobierno central, considerando "intolerable" que no se considere su profesión de riesgo. Exigen que el ejecutivo "se tome en serio la seguridad pública" y denuncian la desprotección que sufren los agentes, que pueden enfrentarse a largos procesamientos por sacar el arma en intervenciones. Esta falta de respaldo, concluye, genera dudas que pueden tener consecuencias fatales, como ya le costó la vida a un compañero.




