El pan es un símbolo de identidad en el municipio de Porriño, con una historia que se remonta a siglos atrás. Dos panaderías locales, Amaquía y Argibay, acaban de conseguir nuevas distinciones que las sitúan en el Top 50 de panaderos de España.
Este premio pone en valor el trabajo artesano, la calidad de los ingredientes y el respeto por los procesos tradicionales de elaboración lenta. El alcalde felicitó a los responsables de ambas panaderías, destacando que el nombre de la villa sigue cosechando éxitos gracias a este producto.
“"Si hablamos de pan hablamos de Porriño"
Los responsables de las panaderías explican que el secreto reside en el cariño y el tiempo dedicado a la fermentación. Luis Miguel Iglesias Lago, de Amaquía, señala que las "fermentaciones largas" permiten una mayor conservación y se asemejan al pan de antes, con "corteza y piezas grandes", lo que ha contribuido a su crecimiento.
Por su parte, Claudio Rodríguez Argibay, de Argibay, destaca que su pan se caracteriza por un "buen sabor, una buena conservación y una buena corteza", siendo un producto "humilde, sencillo, pero muy sabroso" elaborado con recetas y harinas antiguas.
Montse Fernández Costas, copropietaria de Amaquía, considera el premio un "respaldo" que aporta "un poquito más de ilusión para seguir en el día a día", aunque también supone una responsabilidad. Claudio Rodríguez añade que es una oportunidad para "experimentar con los otros panaderos y seguir esforzándose un poquito más todos los días", ya que los premios reconocen el trabajo diario.




