El dolor, la fatiga o el miedo asociados a etapas como el embarazo, la menopausia, el ciclo menstrual u otras situaciones ginecológicas son algunas de las principales limitaciones que perciben las mujeres a la hora de realizar actividad física. A estas se suman el impacto de los roles de género, las expectativas de las redes sociales y la inseguridad, según revela una investigación de la Universidad de Vigo.
El grupo WellMove, de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte, propone una herramienta multidimensional, el cuestionario psicométrico MuBAF (Mujeres y Barreras a la Actividad Física), diseñado específicamente para evaluar estas cuestiones que afectan de forma diferencial a la población femenina, incluyendo también el contexto social actual y la influencia de las redes sociales.
La profesora Silvia Varela, investigadora principal del proyecto, señala que, aunque existen herramientas para detectar barreras en la población general, pocas han sido validadas en mujeres y ninguna diseñada exclusivamente para ellas. Esto implica que realidades específicas, como los efectos físicos o anímicos derivados de diversas situaciones ginecológicas, no habían sido consideradas hasta ahora.
El proyecto busca dar respuesta a necesidades sociales y de igualdad, como la menor práctica deportiva entre las mujeres, el impacto de los roles de género, las barreras vinculadas a las redes sociales y la persistencia de situaciones de inseguridad que condicionan la adherencia a la actividad física regular.
La primera fase de validación del cuestionario contó con la participación de 105 mujeres de diferentes edades y localidades de la provincia de Pontevedra. La herramienta se mostró "muy estable y precisa", según los investigadores, aportando información valiosa sobre tendencias y orientando futuras investigaciones.
Entre las barreras más destacadas se encuentra la inseguridad para hacer ejercicio sola en algunos espacios (mencionada por cerca del 70% de las participantes), la dificultad para mantener la motivación, la percepción de ser juzgadas por el aspecto físico y la sensación de ser más observadas y recibir comentarios negativos al hacer ejercicio en público. Estas barreras, con una fuerte dimensión de género, parecen afectar más a las mujeres más jóvenes.
El cuestionario MuBAF, estructurado en 25 preguntas, también aborda el efecto de la carga de cuidados, la falta de tiempo, la proximidad a las instalaciones deportivas, la necesidad de compañía, la influencia de las redes sociales y la presión por determinados modelos corporales idealizados. La identificación de estas barreras aporta información útil para diseñar acciones de promoción de la actividad física con perspectiva de género.




