Las labores de limpieza continúan en la zona afectada por el accidente de un camión cisterna en la AP-9, mientras se realizan análisis para garantizar la seguridad del consumo de agua. Fuentes municipales señalaron que la situación está controlada y que se están analizando las aguas de pozos particulares de una docena de viviendas.
El Concello de Mos ha puesto a disposición de los vecinos medidas para minimizar el impacto del vertido, incluyendo barreras de contención y mantas absorbentes. El agua de la traída pública no ha resultado afectada, pero de forma preventiva se recomienda no consumir agua de pozos particulares ni utilizarla para riego, higiene o preparación de alimentos hasta confirmar la ausencia de riesgo.
Se ha solicitado a los residentes que permanezcan atentos a posibles indicios de contaminación, como olores a combustible, alteraciones en el sabor del agua o presencia de manchas aceitosas.
“"Se trata de "una zona relativamente alejada del punto del derrame", pero se analiza por la proximidad al arroyo y a petición del Concello de Mos."
La Confederación Hidrográfica Miño-Sil ha confirmado la toma de muestras en varios puntos de arroyos y ríos, además de seis pozos y dos fuentes. El accidente se originó el sábado por la mañana cuando un camión cisterna perdió unos 7.000 litros de gasóleo en la AP-9, a la altura del kilómetro 164. El carril derecho de la autopista permanece cortado en ese tramo.




