La formación permanente emerge como una tendencia clave en el ámbito educativo, impulsada por la constante evolución del mercado laboral y el deseo de enriquecimiento personal. Este fenómeno es especialmente notable entre la población mayor de 50 años, un segmento demográfico que cada vez representa una mayor proporción de la sociedad y que muestra un interés creciente en seguir aprendiendo.
Los datos recopilados indican que, sumando la formación reglada (con 3.876 personas según el INE) y la no reglada (más de 1.600 en programas como UNED Sénior y el Programa Universitario de Mayores de la UVigo), un total de 5.500 individuos en esta franja de edad buscan actualizar sus habilidades u obtener nuevas titulaciones.
Dentro de la formación reglada, las Escuelas Oficiales de Idiomas son particularmente populares, con 1.889 mayores de 50 años matriculados en Vigo y provincia. La EOI de Vigo, por ejemplo, ha visto un aumento del 20% en los últimos cuatro años, pasando de 1.262 alumnos en 2021 a 1.517 en el último curso. Las universidades también acogen a un número significativo de estudiantes mayores, con 726 en grado, 128 en máster y 182 preparando su doctorado en la zona.
A pesar del interés general, la educación para adultos tradicional (ESO y Bachillerato) no atrae a tantos estudiantes mayores de 50 años, con solo 1 en la ESO y 28 en Bachillerato. No obstante, los ciclos de Formación Profesional están ganando terreno, con 373 alumnos en ciclos medios y 439 en ciclos superiores. Además, 109 personas están inscritas en otras enseñanzas regladas no especificadas.
“"La demanda es cada vez mayor porque cada vez hay más personas mayores en la ciudad y con una muy buena calidad de vida. Muchos han terminado su vida laboral pero quieren seguir aprendiendo."
El Programa Universitario de Mayores (PUM) de la UVigo, que requiere tener más de 55 años, cuenta con 290 alumnos en el campus de Vigo. A pesar de la alta demanda, la falta de aulas limita su capacidad, dejando a muchas personas en lista de espera. La coordinadora del programa ha solicitado más espacios en la ciudad y un aumento del presupuesto, que se ha mantenido sin cambios durante diez años mientras el número de alumnos se ha duplicado. Recientemente, se trató la posibilidad de usar espacios municipales para ampliar la matrícula, aún sin acuerdos concretos.




