La experiencia personal de un portavoz de SOS Desaparecidos, quien vive con la desaparición de su hijo desde 2012 en Ferrol, se ha convertido en un motor para ayudar a otras familias gallegas. Su vivencia, marcada por la incertidumbre, lo ha llevado a colaborar activamente en la asociación, ofreciendo apoyo y recursos a quienes atraviesan situaciones similares.
“"Tras una desaparición aprendes a sobrevivir, la esperanza nunca la pierdes."
La función principal de la asociación se centra en difundir las búsquedas de personas desaparecidas, además de proporcionar apoyo psicológico y asesoramiento legal. Para activar una alerta, es imprescindible que las familias presenten una copia de la denuncia, salvo en casos requeridos por las Fuerzas de Seguridad. Una vez recibida la documentación, se elabora un cartel y se difunde ampliamente, canalizando cualquier información relevante directamente a las autoridades competentes.
La gestión de una desaparición, especialmente las de larga duración, es un proceso complejo. El portavoz subraya la importancia de aprender a sobrevivir y mantener la esperanza, incluso cuando el tiempo pasa. La asociación mantiene un contacto continuo con las familias, recordando anualmente a los desaparecidos y consultando a sus allegados sobre su estado.
En cuanto al apoyo psicológico, el portavoz señala que, aunque las Fuerzas de Seguridad deberían ofrecerlo, muchas veces no se percibe la necesidad en el momento inicial de la denuncia. Con el paso del tiempo, esta ayuda suele no ser mencionada de nuevo. Destaca también una mejora en los protocolos de actuación, ya que ahora las denuncias son recogidas de inmediato, sin esperar las 24 o 72 horas que antes se exigían, reconociendo que el tiempo es crucial en estos casos.
El perfil de las personas desaparecidas es variado, incluyendo tanto gente joven como mayor. Entre los jóvenes, muchos casos corresponden a fugas de centros de menores, que, aunque voluntarias, pueden derivar en situaciones de riesgo. En Galicia, la mayoría de los desaparecidos son personas mayores, aunque también hay casos de mediana edad sin explicación clara. La asociación insiste en la importancia de actuar con rapidez, ya que cada minuto cuenta en la búsqueda de una persona.




