La tropicalización del mar en Galicia: 51 especies exóticas detectadas desde 1945

El calentamiento de las aguas gallegas, especialmente en las oceánicas, provoca la llegada de nuevas especies y altera el ecosistema marino.

Imagen de un pez tropical nadando en aguas claras cerca de la costa rocosa.
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Imagen de un pez tropical nadando en aguas claras cerca de la costa rocosa.

El cambio climático está provocando una notable tropicalización del mar en Galicia, con la llegada de 51 especies exóticas desde 1945, según estudios del Instituto Español Oceanográfico de Vigo (IEO-CSIC).

Este fenómeno, que se manifiesta con la aparición de especies como el pez globo, es una de las consecuencias más evidentes del calentamiento global. Recientes registros en la Costa da Vela y en la ría de Pontevedra confirman la presencia de ejemplares de pez globo achatado (Sphoeroides pachygaster) y pez globo de pintas (Ephippion guttifer), sumando un total de 51 especies tropicales y una introducida detectadas en las aguas gallegas desde mediados del siglo pasado.
Un estudio de 2024 revela que, en los últimos 40 años, el mar en Galicia ha experimentado un calentamiento significativo. Mientras que en las aguas oceánicas el aumento rondó los 0,8 grados, en la costa fue de 0,3 grados. El investigador del IEO-CSIC y doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Vigo, Rafael Bañón, explica que la menor subida de temperatura en las regiones costeras se debe a la presencia de afloramientos.

"No es un fenómeno puntual; en Galicia, llevamos estudiándolo desde 1996."

Rafael Bañón · Investigador del IEO-CSIC
La primera especie tropical en llegar a Galicia con el calentamiento global fue el pez ballesta (Balistes capriscus) en 1945. El análisis, que abarca desde ese año hasta 2022, incluye también la corvinata (Cynoscion regalis), una especie introducida del Atlántico Occidental presente desde 2016. Bañón subraya que estas especies arribaron de forma natural desde latitudes más meridionales.
La llegada de estas especies es un proceso gradual. Aunque casi todos los años se notifica alguna nueva, su proliferación masiva no ocurre de repente. El Halobatrachus didactylus, detectado por primera vez en julio de 2018, es un ejemplo de especie que ya coloniza las Rías Baixas y se comercializa en las cofradías, a pesar de no ser muy apreciado por su carne.
Entre las 49 especies tropicales que han aparecido en Galicia desde 1945, destacan por su abundancia el escarapote de Loppé (Scorpaena loppei), el escacho espinoso (Lepidotrigla dieuzeidei), el jurel francés (Trachurus picturatus), el sargo mojarra (Diplodus cervinus), la herrera (Lithognathus mormyrus) y el pez ballesta (Balistes capriscus). También se han registrado rarezas geográficas como el sanmartiño de profundidad (Zenion hololepis) y la corneta encarnada (Fistularia petimba).
Los inviernos rigurosos y los vientos del sur son factores clave para la llegada de estas especies, que encuentran en verano temperaturas marinas de hasta 20 grados, algo antes impensable. Bañón explica que el cambio climático provoca el desplazamiento de las especies hacia los polos, un fenómeno que también se observa con el pulpo en Inglaterra y la merluza en Noruega.
La llegada de nuevas especies implica una mayor competencia por alimento y espacio para las especies autóctonas, como el atún, la dorada o la sardina. Además, las especies tropicales pueden introducir nuevos parásitos, para los que las especies nativas no están preparadas. A largo plazo, la tropicalización podría afectar al sector pesquero, ya que las especies de aguas cálidas suelen tener menos sabor y, por lo tanto, menor valor comercial.
Para comprender las futuras tendencias, el IEO-CSIC realiza un seguimiento constante, pero Rafael Bañón insiste en la necesidad de crear una red de observación con expertos para monitorizar y analizar las nuevas especies que llegan a Galicia, ya que no es posible revertir el proceso.