Tras una noche festiva en la que miles de personas acudieron a disfrutar de la tradición, a pesar de estar prohibidas las hogueras y excavar en la arena, los trabajos de acondicionamiento comenzaron desde primera hora de la mañana.
Las imágenes reflejan la labor de los operarios para retirar los restos acumulados. Bolsas, envases y botellas fueron parte de las varias toneladas de basura que dejaron los asistentes en ambos arenales.
La recuperación de la normalidad en las playas fue el objetivo principal tras una noche de celebración y diversión.




